La actualidad reciente nos sitúa ante una reflexión inevitable. Mientras algunas cofradías avanzan con paso firme hacia una integración plena de la mujer, otras permanecen ancladas en modelos que hoy generan un profundo debate social, e incluso jurídico.
El caso de la Cofradía
de la Purísima Sangre de Sagunto, que hace apenas unas semanas volvió a votar
en contra de la participación de las mujeres en sus procesiones, ha reabierto
una cuestión que el mundo cofrade no puede eludir: ¿cómo se construye hoy la
tradición?
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| Congregación de La Sangre. Tarragona Foto: Janet Calvo |
Frente a ello, el
ejemplo de Tarragona muestra que existe otro camino posible. Un camino en el
que la tradición no se concibe como una estructura rígida, sino como una
realidad viva, capaz de evolucionar sin perder su esencia. La Congregación de
la Sangre ha sabido integrar de forma progresiva y coherente la participación
plena de la mujer, no como una ruptura, sino como una continuación natural de
su historia.
Este contraste nos
lleva a una idea fundamental: la igualdad no debilita la tradición; la
fortalece.
Porque, como tantas
veces hemos señalado desde la Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena,
la mujer no ha llegado ahora a la Semana Santa. Siempre ha estado en ella. Lo
que ha cambiado es su visibilidad, su reconocimiento y su capacidad de
participación en igualdad.
Durante siglos, las mujeres fueron el sostén silencioso de nuestras cofradías. Hoy son también parte activa de su presente: participan en las procesiones, forman parte de juntas de gobierno y contribuyen a la toma de decisiones. Este avance no es fruto de imposiciones externas, sino de procesos internos, construidos desde el diálogo, la convicción y el compromiso. El caso de Sagunto no debe interpretarse únicamente como una excepción, sino como un reflejo de las tensiones que aún persisten en algunos ámbitos del mundo cofrade. Pero también como una oportunidad. Una oportunidad para abrir espacios de reflexión, para escuchar y para avanzar.
El reconocimiento
otorgado por el Premio PASOS 2026 a la Congregación de Tarragona
adquiere, en este contexto, un significado aún más profundo. No se trata solo
de premiar una trayectoria concreta, sino de poner en valor una forma de
entender la tradición: abierta, inclusiva y coherente con los valores que
proclama.
Hoy, más que nunca, el
mundo cofrade se encuentra ante una encrucijada. No entre tradición o cambio,
sino entre dos maneras de vivir la tradición: una que excluye y otra que
integra.
Desde nuestra
Asociación, seguimos convencidos de que el camino está claro.
Porque no hay
verdadera tradición sin la mirada de la mujer. Y, sin duda, tampoco hay futuro
sin su participación plena.
Cuando la IGUALDAD avanza, la TRADICIÓN se engrandece.
