miércoles, 12 de agosto de 2026

Premio PASOS 2027: una nueva oportunidad para reconocer, visibilizar e inspirar

La XXII edición del Premio PASOS abrirá el cercano mes de noviembre una nueva convocatoria para reconocer trayectorias comprometidas con la igualdad en el ámbito cofrade.

Desde su creación en 2006, el Premio PASOS, promovido por la Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena, ha querido reconocer a aquellas hermandades, cofradías e instituciones cofrades que, mediante trayectorias sostenidas y buenas prácticas, han demostrado que es posible avanzar hacia una participación plenamente igualitaria de mujeres y hombres en la vida cofrade.

Con la mirada puesta ya en su XXII edición, correspondiente al año 2027, el Premio PASOS vuelve a abrir un espacio para reconocer experiencias que, desde las propias instituciones, están contribuyendo a construir una Semana Santa más participativa, más representativa y más acorde con la realidad de nuestra sociedad.

Durante más de dos décadas, este galardón ha puesto el foco en quienes han sabido impulsar cambios desde dentro de sus propias hermandades, respetando su historia, su identidad y su patrimonio, pero entendiendo también que las tradiciones permanecen vivas precisamente cuando son capaces de ser asumidas y enriquecidas por cada nueva generación.

Reconocer para transformar

La realidad del mundo cofrade español es diversa. Mientras numerosas hermandades han avanzado hacia una participación plenamente igualitaria, todavía existen lugares donde las mujeres encuentran obstáculos para participar en condiciones de igualdad en la vida de sus propias hermandades o cofradías.

Ante esta realidad, el Premio PASOS apuesta por una mirada constructiva y positiva: reconocer a quienes han encontrado caminos propios para avanzar, hacer visibles sus experiencias y ofrecerlas como referencia para otras instituciones.

Porque cuando una cofradía demuestra, con hechos y compromiso, que es posible integrar plenamente a las mujeres sin perder su identidad, su historia ni su tradición, está haciendo algo que trasciende su propia realidad: está abriendo un camino que puede ser recorrido también por otras.

El Premio PASOS no pretende señalar ni enfrentar modelos. Su propósito es reconocer, visibilizar e inspirar. No busca premiar gestos aislados, sino trayectorias consolidadas, decisiones sostenidas y procesos que hayan contribuido de manera real a favorecer la participación de mujeres y hombres en igualdad.

¿Por qué presentar una candidatura?

Presentarse al Premio PASOS supone, ante todo, hacer visible una trayectoria de compromiso.

Pero también significa reconocer el trabajo de quienes, dentro de una hermandad, han impulsado los cambios; compartir buenas prácticas que pueden resultar útiles para otras corporaciones; inspirar nuevos caminos hacia la igualdad y demostrar que es posible avanzar sin renunciar a la identidad propia.

Cada trayectoria reconocida puede convertirse así en una oportunidad de transformación.

A lo largo de sus diferentes ediciones, el Premio PASOS ha conocido experiencias muy distintas, desarrolladas en contextos y tradiciones igualmente diversos. Precisamente esa pluralidad constituye una de las grandes riquezas del galardón: no existe un único camino para avanzar, pero sí existe una voluntad común de construir una vida cofrade en la que todas las personas puedan participar plenamente.

Una nueva convocatoria, un nuevo camino por recorrer

La XXII edición del Premio PASOS, Premio PASOS 2027, será presentada oficialmente el próximo 15 de noviembre de 2026, en el marco de la Gala de Entrega del Premio PASOS 2026 que se celebrará en Cartagena.

A partir de esa fecha se harán públicas las bases de la nueva convocatoria, así como toda la información necesaria para que las hermandades, cofradías e instituciones interesadas puedan conocer los requisitos y el procedimiento de presentación de candidaturas.

Desde la Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena animamos especialmente a aquellas cofradías, hermandades o instituciones cofrades que hayan desarrollado durante los últimos años procesos significativos de integración y participación de las mujeres a que valoren la posibilidad de presentar su candidatura.

Quizá esa trayectoria que se ha construido durante años, muchas veces de manera silenciosa y desde el compromiso cotidiano de sus hermanos y hermanas, pueda convertirse en el próximo referente del Premio PASOS.

Una tradición que crece

El Premio PASOS parte de una convicción que ha acompañado a la Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena desde sus orígenes: la igualdad no es una amenaza para nuestras tradiciones.

Las tradiciones permanecen vivas cuando cada generación puede hacerlas suyas, encontrando nuevas formas de vivirlas sin perder aquello que les da sentido.

Por eso, mirar hacia el futuro de nuestras hermandades significa también reconocer los avances alcanzados y poner en valor a quienes están haciendo posible que la participación de mujeres y hombres sea cada vez más plena y normalizada.

Una tradición que crece
Una participación que suma
Un futuro que construimos juntos

Con esta nueva edición, el Premio PASOS vuelve a invitar al mundo cofrade a mirar, reconocer y compartir esas experiencias que hacen avanzar nuestras hermandades.

La próxima trayectoria que inspire al mundo cofrade puede ser la vuestra.

Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena

Premio PASOS · 2006–2027 

jueves, 6 de agosto de 2026

¿Tiene hoy la igualdad un espacio para la reflexión en el mundo cofrade?

Existe una idea muy extendida según la cual el verano representa un tiempo de pausa para las hermandades y cofradías. Sin embargo, quienes vivimos intensamente la realidad cofrade sabemos que nada se detiene cuando concluyen las procesiones. Es precisamente en estos meses cuando se preparan proyectos, se planifican iniciativas, se revisan balances y comienzan a tomar forma muchas de las decisiones que marcarán el futuro de nuestras corporaciones.

Quizá por ello el verano constituye también un buen momento para detenerse a reflexionar sobre algunas cuestiones que continúan formando parte del presente de la Semana Santa española. Entre ellas, una sigue ocupando un lugar especialmente significativo: la participación plena de la mujer en la vida de nuestras hermandades y cofradías.

Durante las últimas décadas el avance ha sido extraordinario. En buena parte de España, la presencia de la mujer en juntas de gobierno, grupos de portapasos, agrupaciones musicales, equipos de formación o responsabilidades organizativas constituye hoy una realidad plenamente integrada. Muchas corporaciones han recorrido ese camino con serenidad, consenso y absoluta normalidad, demostrando que la igualdad no supone una ruptura con la tradición, sino una manera de fortalecerla y garantizar su continuidad.

Sin embargo, la actualidad continúa recordándonos que ese proceso no ha concluido. Los acontecimientos vividos recientemente en Sagunto han vuelto a poner de manifiesto que todavía existen mujeres que encuentran obstáculos para participar plenamente en la vida de la cofradía a la que pertenecen o desean pertenecer. Detrás de cada reforma estatutaria pendiente, de cada votación o de cada debate existen personas concretas que desean vivir su fe y expresar su compromiso cofrade en igualdad de condiciones.

No se trata únicamente de una cuestión jurídica u organizativa. Es, sobre todo, una cuestión de dignidad, de pertenencia y de coherencia con los valores humanos y cristianos que nuestras hermandades proclaman.

El próximo otoño volverá a reunir algunas de las principales citas del calendario cofrade nacional. Salamanca acogerá el XXXVII Encuentro Nacional de Cofradías; Zaragoza celebrará el XIII Encuentro Nacional de Jóvenes de Hermandades y Cofradías (JOHC); y Cartagena será escenario de la Gala de Entrega del Premio PASOS 2026.

Cada uno de estos acontecimientos posee una personalidad propia y constituye una magnífica oportunidad para el encuentro, la formación y el intercambio de experiencias. Precisamente por ello resulta inevitable preguntarse si la igualdad, siendo uno de los procesos de transformación más relevantes que vive actualmente el mundo cofrade, dispone hoy de suficientes espacios específicos para la reflexión compartida.

La formación, la evangelización, el patrimonio, la acción social o la participación de los jóvenes ocupan, con toda justicia, un lugar destacado en estos encuentros nacionales. Sin embargo, sigue echándose en falta un espacio estable donde analizar con serenidad cómo están evolucionando nuestras hermandades en materia de igualdad, compartir experiencias de éxito, conocer procesos desarrollados en distintas ciudades y favorecer un diálogo constructivo entre realidades muy diversas.

Hablar de igualdad no significa abrir nuevos conflictos. Significa compartir soluciones.

Esa ha sido precisamente la filosofía que inspira al Premio PASOS desde su creación hace ya veintiún años. Nunca ha pretendido señalar a quienes avanzan más despacio ni enfrentar modelos distintos de entender la vida cofrade. Su propósito ha sido siempre otro: reconocer trayectorias ejemplares, visibilizar buenas prácticas y ofrecer referentes que puedan servir de inspiración al conjunto del mundo cofrade español.

Las cuatro candidaturas presentadas al Premio PASOS 2026 constituyen un magnífico ejemplo de ello. Todas ellas han demostrado que es posible avanzar hacia una participación plenamente igualitaria desde el respeto a la identidad propia de cada institución, sin renunciar a su historia ni a sus tradiciones. Muy al contrario, han puesto de manifiesto que la incorporación plena de la mujer fortalece el patrimonio humano de nuestras corporaciones y contribuye a asegurar su continuidad.

Quizá haya llegado también el momento de recuperar otro espacio que en su día resultó especialmente enriquecedor: un nuevo Congreso Nacional de Mujeres Cofrades. El celebrado en Barcelona dejó patente la importancia de contar con un foro propio donde compartir investigaciones, experiencias y proyectos, favoreciendo el encuentro entre mujeres cofrades procedentes de toda España. Hoy, cuando la igualdad continúa siendo una realidad diversa según los distintos territorios, recuperar ese espacio de reflexión parece más necesario que nunca.

El próximo 14 de noviembre, Cartagena volverá a convertirse en un punto de encuentro para quienes creen que tradición e igualdad no representan caminos opuestos, sino dos dimensiones inseparables de una misma realidad. La Gala del Premio PASOS volverá a recordar que las mejores tradiciones no son aquellas que permanecen inmóviles, sino las que saben transmitir intacto su espíritu encontrando nuevas formas de vivirlo en cada generación.

Porque la verdadera tradición nunca ha consistido en conservar las cosas exactamente igual que ayer. Ha consistido, siempre, en preservar aquello que les da sentido.

Y pocas cosas fortalecen más el futuro de nuestras hermandades que permitir que todas las personas que las aman puedan formar parte plenamente de ellas.

jueves, 23 de julio de 2026

Cartagena volverá a convertirse en la capital nacional de la igualdad cofrade

 

Premio nacional a la igualdad en el ámbito cofrade.
Veintiún años reconociendo a quienes demuestran que la igualdad engrandece la tradición

La Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena celebrará el próximo 14 de noviembre la Gala de Entrega del Premio PASOS 2026, una cita que volverá a reunir en nuestra ciudad a representantes de hermandades, cofradías e instituciones procedentes de distintos puntos de España para reconocer a quienes han demostrado que la tradición y la igualdad no solo son compatibles, sino que se fortalecen mutuamente.

El acto tendrá lugar en el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy, escenario que acogerá la XXI edición de un galardón que, a lo largo de más de dos décadas, se ha consolidado como el principal reconocimiento nacional a las buenas prácticas en favor de la igualdad entre mujeres y hombres en el ámbito cofrade.

En esta edición, el Premio PASOS 2026 ha sido concedido a la Reial i Venerable Congregació de la Puríssima Sang de Nostre Senyor Jesucrist de Tarragona, una de las corporaciones penitenciales más antiguas de España. Durante gran parte de sus casi cinco siglos de historia, la pertenencia y la participación en la Congregación estuvieron reservadas exclusivamente a los hombres. Sin embargo, en los últimos años ha protagonizado un profundo proceso de transformación, integrando plenamente a la mujer en todos los ámbitos de responsabilidad y participación.

Lejos de romper con su historia, la Congregación ha demostrado que una institución con casi cinco siglos de existencia puede evolucionar desde el consenso, el respeto a su identidad y la fidelidad a sus raíces. Su trayectoria constituye hoy un ejemplo para el conjunto del mundo cofrade, demostrando que la igualdad no debilita la tradición; la engrandece, la enriquece y garantiza su continuidad para las generaciones futuras, valores que inspiran desde su creación el espíritu del Premio PASOS.

Este reconocimiento, promovido por la Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena, cuenta desde sus inicios con el respaldo del Ayuntamiento de Cartagena, una colaboración que ha contribuido de forma decisiva a consolidar el Premio PASOS como un referente nacional y a proyectar el nombre de Cartagena como una ciudad comprometida con la cultura, la Semana Santa y la igualdad.

La Gala de este año ofrecerá un programa especialmente cuidado en el que la música, el patrimonio, los testimonios, la reflexión y el reconocimiento institucional se unirán para poner en valor tanto la riqueza de la Semana Santa de Cartagena como las mejores experiencias de igualdad que hoy se desarrollan en el mundo cofrade español. Será, además, una magnífica oportunidad para mostrar a los asistentes el extraordinario patrimonio artístico y humano de nuestra Semana Santa, convirtiendo nuevamente a Cartagena en punto de encuentro del mundo cofrade nacional.

Durante las próximas semanas iremos compartiendo, a través de este blog y de nuestras redes sociales, los distintos contenidos y participantes de una Gala concebida para reconocer el pasado, reflexionar sobre el presente y mirar con esperanza hacia el futuro de nuestras hermandades y cofradías. Porque el Premio PASOS no solo distingue trayectorias ejemplares; también recuerda que la mejor forma de conservar la tradición es permitir que todas las personas puedan formar parte de ella.

 

viernes, 10 de julio de 2026

Cuando una imagen une dos Premios PASOS

Un mismo Cristo, dos ciudades y una misma manera de entender la Semana Santa

Cristo de la Humillación, Clemente Cantos y Antonio Garrigós  (1927)

La historia de las cofradías está llena de encuentros inesperados, de caminos que se cruzan de forma silenciosa y de vínculos que solo el paso del tiempo permite comprender en toda su dimensión. En ocasiones, estos lazos no nacen de acuerdos institucionales ni de decisiones planificadas, sino de la propia biografía de una imagen sagrada, capaz de recorrer ciudades y convertirse, casi un siglo después, en símbolo de un compromiso compartido.

Es lo que ocurre con el Cristo de la Humillación, una obra que une de forma invisible a dos instituciones distinguidas con el Premio PASOS: la Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón de Murcia (galardonada en 2023), con sede en la parroquia de San Antolín, y la Reial i Venerable Congregació de la Puríssima Sang de Nostre Senyor Jesucrist de Tarragona, distinguida con el Premio PASOS 2026.

Hoy, casi cien años después, ambas corporaciones aparecen unidas por el recuerdo de una misma imagen y por un mismo empeño: demostrar que la tradición puede caminar de la mano de la igualdad.

Un Cristo adelantado a su tiempo

Para comprender este singular puente devocional hay que viajar hasta 1927. En los talleres murcianos de Los Bellos Oficios de Levante, el escultor Clemente Cantos (Ontur, 1893 – Murcia, 1955) modeló una de las imágenes más innovadoras y valientes de la imaginería procesional española. La policromía fue realizada por Antonio Garrigós Giner (Santomera, 1886 – Madrid, 1966).

La obra representaba a Jesús cargando la cruz completamente solo, sin la ayuda del Cirineo. El rostro aparecía desencajado por el sufrimiento; el cuerpo, vacilante y vencido por el peso del madero; uno de sus brazos se proyectaba hacia el vacío buscando un apoyo inexistente. El resultado transmitía una humanidad profundamente conmovedora.

Aquella escultura suponía una auténtica ruptura con la imaginería procesional dominante. Cantos y Garrigós pretendían incorporar a la Semana Santa murciana una concepción artística moderna, alejándose conscientemente de los modelos barrocos heredados de Salzillo. Su propuesta apostaba por un lenguaje expresionista que buscaba conmover al espectador desde el sufrimiento humano de Cristo, una sensibilidad que todavía resultaba difícil de comprender para buena parte de la sociedad de finales de los años veinte.

Convencido del valor artístico de la imagen, Antonio Garrigós decidió donarla a la Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón para que procesionara en la Semana Santa de Murcia. El estreno tuvo lugar el Lunes Santo, 11 de abril de 1927Sería su primera y última salida.

El rechazo y el carro de la basura

Aunque la prensa especializada valoró positivamente la innovación artística de la talla, la reacción popular fue completamente distinta. El público murciano no entendió aquella nueva forma de representar a Cristo. A ello contribuyó también un deficiente sistema de iluminación instalado precipitadamente sobre el paso, que desfiguraba aún más la expresividad de la escultura.

Lo que hoy se contempla como una obra adelantada a su tiempo fue objeto de burlas y comentarios despectivos. La Cofradía decidió retirarla inmediatamente del desfile y, al día siguiente —Martes Santo—, el Cristo regresó al taller sobre un carro de la basura, en uno de los episodios más conocidos de la historia de la imaginería procesional española.

Profundamente dolido, Garrigós guardó la imagen en un almacén de yeso durante tres años. En 1930, al trasladarse a Barcelona, decidió llevar consigo la escultura para presentarla en una exposición artística.

Un nuevo hogar en Tarragona

Fue entonces cuando la historia dio un giro inesperado.

La Reial i Venerable Congregació de la Puríssima Sang de Nostre Senyor Jesucrist de Tarragona descubrió la obra y comprendió inmediatamente el extraordinario valor espiritual y artístico que encerraba aquella imagen incomprendida en Murcia.

La Congregación decidió adquirirla y el Viernes Santo, 3 de abril de 1931, el Cristo de la Humillación recorrió por primera vez las calles de Tarragona formando parte de la histórica Processó del Sant Enterrament.

Allí donde Murcia había visto una imagen extraña, Tarragona encontró una profunda expresión de la Pasión de Cristo y la incorporó con orgullo a su patrimonio procesional.

Sin embargo, el destino volvió a ser cruel. El 21 de julio de 1936, durante los episodios iconoclastas que acompañaron el inicio de la Guerra Civil Española, la imagen fue destruida junto a buena parte del patrimonio histórico de la Congregación.

Una memoria que nunca desapareció

Aunque el Cristo original desapareció entre las llamas, su recuerdo nunca se perdió.

Cuando en 1961 el escultor Innocenci Soriano-Montagut realizó la nueva imagen del Cristo de la Humillación, quiso conservar la posición anatómica y buena parte del planteamiento compositivo del desaparecido Cristo de Clemente Cantos. De este modo, la memoria de aquella extraordinaria obra sigue presente, de alguna manera, en la imagen que actualmente procesiona cada Viernes Santo por las calles de Tarragona.

La talla original desapareció. Su espíritu permanece.

Cristo de la Humillación, Inocencio Soriano-Montagut Ferré (1961) 

Dos trayectorias que vuelven a encontrarse

Casi un siglo después de aquel viaje entre Murcia y Tarragona, ambas instituciones vuelven a encontrarse por un motivo muy distinto.

La Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón de Murcia ha protagonizado durante las últimas décadas una evolución ejemplar hacia la participación plena de la mujer en la vida cofrade, integrándola con absoluta normalidad en todos los ámbitos de responsabilidad y representación.

Por su parte, la Congregació de la Sang de Tarragona ha desarrollado una profunda renovación institucional que ha culminado con la incorporación plena de la mujer a todos sus estamentos, tanto procesionales como de gobierno, convirtiéndose en uno de los grandes referentes nacionales de igualdad dentro del ámbito cofrade.

Por ello, ambas instituciones han sido distinguidas con el Premio PASOS, la primera en 2023 y la segunda en 2026, reconociendo una trayectoria construida desde el respeto a la tradición y la convicción de que la igualdad fortalece, y no debilita, el patrimonio cofrade.

El verdadero legado

La historia del Cristo de la Humillación nos recuerda que las tradiciones nunca han sido realidades inmóviles.

En 1927 una obra profundamente innovadora fue rechazada porque parecía demasiado adelantada a su tiempo.

Apenas cuatro años después, otra ciudad supo descubrir su belleza y hacerla suya.

Y casi un siglo más tarde, las dos instituciones que marcaron la biografía de aquella imagen vuelven a estrecharse la mano gracias a un compromiso compartido con una Semana Santa más abierta, más inclusiva y más coherente con los valores que proclama.

Quizá ese sea el auténtico sentido de la tradición.

No conservar intacto todo lo recibido, sino saber distinguir aquello que merece permanecer para seguir construyendo el futuro.

El antiguo Cristo desapareció en 1936, pero su memoria continúa viva en Tarragona, inspirando la imagen que hoy procesiona cada Viernes Santo. Y, de algún modo, también permanece en Murcia, donde comenzó una historia que el tiempo ha terminado uniendo de nuevo.

Porque las imágenes pueden desaparecer, los valores que representan permanecen.


Referencias bibliográficas

  • Hernández, Antonio. El Cristo de la Humillación (o de la Pera) de Tarragona. Investigación documental sobre la historia de la imagen. Disponible en: http://antoniohernandez.info/lunes/trans/Cristo%20de%20la%20pera/TARRAGONA/index.htm
  • Reial i Venerable Congregació de la Puríssima Sang de Nostre Senyor Jesucrist de Tarragona. Crist de la Humiliació. Disponible en: https://lasangtarragona.cat/crist-de-la-humiliacio/
  • Melendreras Gimeno, José Luis (1999). El escultor Clemente Cantos (1893-1955). Murgetana, nº 100. Academia Alfonso X el Sabio.
  • Sánchez Moreno, José (1953). La imaginería procesional murciana y su evolución contemporánea. Anales de la Universidad de Murcia.
  • Archivo Histórico de la Reial i Venerable Congregació de la Puríssima Sang de Nostre Senyor Jesucrist de Tarragona. Inventarios y documentación sobre la destrucción patrimonial de julio de 1936.
  • Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena (2023-2026). Actas de concesión del Premio PASOS a la Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón de Murcia (2023) y a la Reial i Venerable Congregació de la Puríssima Sang de Nostre Senyor Jesucrist de Tarragona (2026).

martes, 7 de julio de 2026

14 de noviembre. Ya tenemos fecha para la Gala del Premio PASOS 2026

La Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena ya ha fijado la fecha y el escenario para la celebración de la Gala de Entrega del Premio PASOS 2026, que tendrá lugar el próximo 14 de noviembre en el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy de Cartagena.

Será una cita muy especial en la que rendiremos homenaje a la Real y Venerable Congregación de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo de Tarragona, candidatura ganadora de esta edición por su ejemplar trayectoria en favor de la integración plena de la mujer en la vida cofrade y por demostrar que la tradición puede seguir creciendo desde la fidelidad a sus raíces y el compromiso con la igualdad.

Pero este evento será mucho más que la entrega de un merecidísimo reconocimiento. Estamos diseñando esta gala como un espacio de encuentro, reflexión y emoción que reunirá a representantes del mundo cofrade procedentes de distintos puntos de España para abordar los retos que hoy afrontan nuestras hermandades y cofradías.

La igualdad, la tradición, el futuro de la Semana Santa, la participación de la mujer y el reconocimiento a quienes han sabido abrir camino estarán presentes en una gala que aspira, una vez más, a trascender el ámbito local para convertirse en un referente nacional.

En las próximas semanas desvelaremos los detalles del programa, las personalidades e instituciones que nos acompañarán y las distintas sorpresas que estamos preparando para una edición que queremos que sea especialmente significativa.

Porque el Premio PASOS no solo reconoce trayectorias: también genera espacios de diálogo, impulsa referentes y contribuye a construir una Semana Santa cada vez más abierta, participativa y coherente con los valores que proclama.

El 14 de noviembre, Cartagena volverá a convertirse en el epicentro del mundo cofrade español.

Os esperamos.

miércoles, 1 de julio de 2026

Medina del Campo vuelve a hacer historia: Elsa Navas Roncero será la primera mujer al frente de su Junta de Semana Santa

 


Hay noticias que trascienden el nombramiento de una persona porque simbolizan el camino recorrido por toda una comunidad. La proclamación de Elsa Navas Roncero como presidenta de la Junta de Semana Santa de Medina del Campo, a falta de la ratificación oficial por parte del Arzobispado de Valladolid, constituye uno de esos acontecimientos que merece ser celebrado.

Desde la Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena queremos trasladar nuestra más sincera enhorabuena a Elsa Navas Roncero, actual presidenta de la Real Cofradía del Santo Sepulcro, por asumir esta importante responsabilidad, convirtiéndose en la primera mujer que presidirá la Junta de Semana Santa de Medina del Campo.

Pero esta noticia tiene un significado que va mucho más allá de un hecho histórico. Representa la continuidad natural de una forma de entender la Semana Santa que Medina del Campo viene construyendo desde hace décadas, basada en la participación, la corresponsabilidad y la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

No es casualidad que precisamente Medina del Campo protagonice este nuevo avance. Quienes conocemos de cerca su realidad sabemos que la incorporación plena de la mujer nunca ha sido allí una concesión puntual ni una respuesta a presiones externas, sino una característica propia de su manera de vivir la Semana Santa.

Esa trayectoria fue precisamente la que llevó al jurado del Premio PASOS a conceder, en 2012, la séptima edición del galardón a la Junta de Semana Santa de Medina del Campo, reconociendo el ejemplo que representaban sus ocho cofradías, donde desde hacía siglos la mujer participaba en igualdad de condiciones en todos los ámbitos de la vida cofrade.

El acta del jurado destacaba entonces que en Medina del Campo «no existe ningún ámbito dentro de sus cofradías en el que la mujer no pueda participar» y que esa integración se había mantenido de forma natural desde el nacimiento de las cofradías medinenses en el siglo XVI. Aquella afirmación sigue hoy plenamente vigente y encuentra ahora una nueva expresión con la llegada de una mujer a la máxima responsabilidad de la institución que coordina su Semana Santa.

Un compromiso que viene de lejos

El reconocimiento otorgado por el Premio PASOS no respondía únicamente a esa realidad interna.

Un año antes, en noviembre de 2011, la Junta de Semana Santa de Medina del Campo organizó, junto a la Asociación Mujeres en Igualdad y la Federación Nacional de Asociaciones Mujeres Cofrades, el IV Encuentro Nacional de Mujeres Cofrades, una cita que reunió en la ciudad a cerca de ciento cincuenta participantes procedentes de numerosos puntos de España.

Aquel encuentro supuso uno de los hitos más importantes en la reflexión nacional sobre el papel de la mujer en las hermandades y cofradías.

Durante varias jornadas se abordaron cuestiones que, desgraciadamente, siguen siendo de plena actualidad: la participación de la mujer en las cofradías españolas, las situaciones de discriminación que todavía persistían en algunas de ellas y la necesidad de avanzar hacia una igualdad efectiva dentro del mundo cofrade.

Especial relevancia tuvo la aprobación del manifiesto «Hacia una nueva era: por la igualdad plena de la mujer cofrade», impulsado desde Medina del Campo y respaldado por los asistentes al encuentro, que se convirtió en uno de los documentos de referencia del movimiento asociativo de mujeres cofrades.

Quienes tuvimos la fortuna de participar en aquel encuentro recordamos no solo el elevado nivel de sus ponencias y debates, sino también la extraordinaria hospitalidad de la ciudad y el compromiso sincero de sus cofradías con un modelo de Semana Santa abierto, integrador y profundamente respetuoso con su tradición.

Una evolución coherente

La llegada de Elsa Navas Roncero a la presidencia de la Junta de Semana Santa no supone, por tanto, una ruptura con el pasado.

Al contrario.

Es la consecuencia lógica de una trayectoria construida durante muchos años, en la que las mujeres han ocupado responsabilidades dentro de las cofradías, han participado plenamente en la vida de las hermandades y han contribuido, en igualdad de condiciones, al crecimiento de una de las Semanas Santas más importantes de Castilla y León.

Cuando la igualdad forma parte de la cultura de una institución, los nombramientos dejan de ser excepcionales para convertirse en naturales.

Y quizá ese sea el verdadero valor de esta noticia.

Un referente para toda España

En un momento en el que todavía existen hermandades y cofradías españolas donde la participación de la mujer continúa siendo objeto de debate o incluso de restricciones, Medina del Campo vuelve a demostrar que es posible preservar la tradición sin renunciar a la igualdad.

Su ejemplo confirma una de las ideas que la Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena ha defendido desde su fundación y que inspira el Premio PASOS desde hace más de veinte años: la igualdad no debilita la tradición; la fortalece, la hace más representativa y garantiza su continuidad.

La elección de Elsa Navas Roncero constituye un motivo de satisfacción para toda la familia cofrade y, muy especialmente, para quienes hemos compartido con la Junta de Semana Santa de Medina del Campo tantos años de colaboración, diálogo y compromiso común.

Desde Cartagena queremos expresar nuestra felicitación más afectuosa a Elsa Navas Roncero y a toda la Junta de Semana Santa de Medina del Campo por este nuevo paso en una trayectoria ejemplar que sigue demostrando que la tradición y la igualdad no son caminos opuestos, sino dos realidades que pueden y deben avanzar juntas.

Enhorabuena, Elsa. Enhorabuena, Medina del Campo. El Premio PASOS de 2012 sigue escribiendo, catorce años después, nuevas páginas de compromiso, coherencia y futuro.

 

martes, 30 de junio de 2026

Cuando las mujeres comenzaron a llevar los pasos: una historia de esfuerzo, tradición y futuro


Durante décadas, la imagen de una mujer bajo un paso de Semana Santa fue considerada, en muchos lugares, una posibilidad impensable. No existía una prohibición escrita en la mayoría de los casos; simplemente existía una tradición que, generación tras generación, había reservado esa función a los hombres.

Sin embargo, como tantas otras facetas de la vida cofrade, también la carga de los pasos ha experimentado una profunda evolución en las últimas décadas. Lo ha hecho de forma desigual, con ritmos diferentes según los territorios, pero siempre gracias al compromiso de mujeres y hermandades que entendieron que participar plenamente en la vida cofrade también significaba poder compartir el esfuerzo físico y espiritual de portar un trono o un paso procesional.

Hoy resulta difícil imaginar la Semana Santa española sin la presencia de mujeres portando imágenes en numerosas ciudades. Sin embargo, ese camino ha sido largo y merece ser recordado.

Las primeras pioneras

La historia del costal femenino en España comenzó oficialmente en 1984, cuando la Hermandad del Amor de Córdoba creó la primera cuadrilla íntegramente femenina para portar el paso de la Virgen de la Encarnación. Aquella decisión constituyó un verdadero acontecimiento dentro del mundo cofrade andaluz y abrió una puerta que hasta entonces permanecía cerrada.

Pocos años después, en 1987, otro hecho marcaría un nuevo hito. La Hermandad de la Expiración de Jódar (Jaén) constituyó la primera cuadrilla mixta oficial de España, permitiendo que hombres y mujeres compartieran el mismo esfuerzo bajo un paso. La igualdad dejaba de entenderse únicamente como acceso y comenzaba a convertirse en verdadera participación compartida.

Ese mismo año nacía en Granada la cuadrilla femenina de María Santísima de la Caridad, de la Hermandad de la Sagrada Lanzada, que realizaría su primera estación de penitencia en 1988. Aquella cuadrilla acabaría convirtiéndose en uno de los grandes referentes nacionales de la incorporación de la mujer al mundo del costal.

La expansión continuó rápidamente. En 1988 surgieron nuevas cuadrillas femeninas en lugares como Ceuta o San Roque (Cádiz), demostrando que aquella primera experiencia cordobesa no era una excepción, sino el inicio de una transformación mucho más profunda.

Granada: casi cuarenta años abriendo camino

La reciente concesión del premio Granadinas por la Libertad a la cuadrilla femenina de María Santísima de la Caridad supone un reconocimiento que trasciende ampliamente a una única hermandad.

La distinción reconoce casi cuarenta años de trabajo silencioso, esfuerzo y compromiso de cientos de mujeres que, lejos de buscar protagonismo, demostraron que podían portar un paso con la misma dignidad, preparación y devoción que cualquier cuadrilla masculina.

Aquella experiencia, impulsada inicialmente por Paco Carrasco y continuada posteriormente por Francisco Carrasco, terminó convirtiéndose en un referente para toda Granada. Hoy numerosas hermandades granadinas cuentan con cuadrillas femeninas plenamente consolidadas y la presencia de mujeres bajo los pasos forma parte de la normalidad de su Semana Santa.

El reconocimiento institucional recibido este año constituye, en realidad, un reconocimiento a todas aquellas pioneras que hace casi cuatro décadas decidieron dar un paso adelante.

Cartagena también escribió su propia historia

La evolución vivida en Cartagena presenta características propias que la convierten igualmente en un ejemplo de integración progresiva.

El primer gran hito llegó con la creación del Grupo de Damas Portapasos de la Despedida de Jesús de la Santísima Virgen, perteneciente a la Agrupación del Ósculo de la Cofradía California.

Aquella iniciativa permitió, por primera vez en la ciudad, que un trono fuera portado exclusivamente por mujeres, abriendo un camino que con el paso de los años sería seguido por otras agrupaciones y cofradías.

La experiencia demostró que la incorporación femenina no alteraba la esencia de la tradición cartagenera, sino que la enriquecía, aportando nuevas generaciones de portapasos comprometidas con la Semana Santa.

Años más tarde, Cartagena volvió a convertirse en referente cuando, en 2016, el Trono de la Sentencia de Jesús, también perteneciente a la Cofradía California, realizó por primera vez una salida con carga mixta, convirtiéndose en el primer paso cartagenero portado conjuntamente por hombres y mujeres.

Aquella decisión representó un nuevo avance. No se trataba únicamente de crear espacios específicos para mujeres, sino de compartir plenamente una misma responsabilidad, un mismo esfuerzo y una misma devoción.

Una realidad muy diversa

Hoy la situación en España continúa siendo extraordinariamente diversa.

Existen ciudades donde las cuadrillas femeninas y mixtas forman parte de la absoluta normalidad desde hace décadas.

Otras mantienen exclusivamente cuadrillas masculinas por decisión organizativa, sin que ello suponga una exclusión para las mujeres, que participan en otros pasos o agrupaciones.

Y todavía existen algunas hermandades donde el acceso de la mujer a la carga continúa siendo motivo de debate.

Esta diversidad refleja que la evolución de la Semana Santa nunca ha sido uniforme. Cada ciudad, cada hermandad y cada cofradía ha recorrido su propio camino.

Tradición que evoluciona

La experiencia acumulada durante estos cuarenta años permite extraer una conclusión difícilmente discutible.

Allí donde las mujeres comenzaron a portar pasos no desaparecieron las tradiciones.

No disminuyó la solemnidad.

No se debilitó la identidad de las hermandades.

No se perdió el sentido religioso de las procesiones.

Ocurrió exactamente lo contrario.

Las cuadrillas se renovaron.

Se incorporaron nuevas generaciones.

Se fortaleció la participación.

Y muchas hermandades descubrieron que abrir espacios de igualdad contribuía también a asegurar su continuidad.

La historia de las mujeres portapasos demuestra que la tradición no consiste en conservar inmutable cada práctica heredada, sino en transmitir aquello que verdaderamente le da sentido: la fe compartida, el compromiso, el servicio y la fraternidad.

Quizá por eso, cuando hoy vemos a una mujer bajo un paso en Córdoba, Granada, Cartagena o tantas otras ciudades españolas, ya no contemplamos una excepción.

Contemplamos una realidad plenamente integrada en la vida de nuestras cofradías.

Y esa normalidad constituye, probablemente, el mejor ejemplo de que la igualdad, lejos de debilitar nuestras tradiciones, las fortalece y las prepara para seguir siendo patrimonio vivo de las generaciones futuras.