La reciente entrega de premios del XI Concurso de Embellecimiento de Balcones y Fachadas Semana Santa de Cartagena 2026 nos ha dejado, además del extraordinario nivel artístico y ornamental mostrado por todos los participantes, dos ejemplos que reflejan con claridad algunos de los fines esenciales que históricamente han definido a nuestras cofradías y hermandades.
Por un lado, los autores del balcón ganador del Primer Premio en la modalidad de balcones, “Y lo echaron a suertes”, María Vidal y Alejandro Vacas, han anunciado que destinarán íntegramente la dotación económica recibida a la Fundación Marraja, obra social y brazo benéfico de la Cofradía Marraja, de la que forman parte.Este gesto
representa el compromiso de los cofrades con la caridad y la atención a quienes
más lo necesitan. La Fundación Marraja desarrolla una admirable labor de
acompañamiento y ayuda a personas mayores que viven desasistidas familiarmente,
ofreciendo cercanía, apoyo y dignidad a quienes se encuentran en situación de
vulnerabilidad.
Junto a ello, la Asociación Piadosa Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, ganadora del Segundo Premio y también distinguida con el reconocimiento al Balcón Más Original, realizado bajo el título "Trinitarios", destinará la cuantía económica recibida a la ejecución de una corona de espinas para la imagen de su titular, Nuestro Padre Jesús de Medinaceli.
La pieza será
realizada a medida por el escultor cordobés Javier Cumplido González, elaborada
en espino natural e incorporando la representación simbólica de gotas de
sangre. Se trata de una obra concebida no solo desde la dimensión artística,
sino también desde su profundo significado devocional y catequético.
Porque
enriquecer la belleza de nuestras imágenes no responde únicamente a un criterio
estético. Desde hace siglos, el arte sacro constituye un puente entre lo humano
y lo divino, una forma de catequesis visual capaz de transmitir fe, emoción y
espiritualidad. La contemplación de estas obras facilita el recogimiento y la
oración, permitiendo que quien las observa transforme la admiración artística
en un diálogo íntimo y espiritual.
La Semana
Santa encuentra así dos de sus pilares fundamentales: la caridad y la
evangelización a través del arte. Dos caminos distintos, pero profundamente
unidos en la misión que las cofradías han desarrollado a lo largo de la
historia y que continúan plenamente vigentes en nuestros días.
Desde
la Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena queremos felicitar públicamente a
ambos premiados por el destino ejemplar dado a sus premios, porque con sus
decisiones engrandecen no solo a sus respectivas corporaciones, sino también al
conjunto de la Semana Santa de Cartagena.

















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